Visitando el País Vasco

Hola a tod@s!! Para terminar la semana vengo con la segunda entrega de nuestra ruta por la cornisa Cantábrica. Si te perdiste la primera entrega la puedes ver aquí.

San Juan de Gaztelugatxe

Había oído muchas cosas buenas del País Vasco pero todo lo que pude ver y conocer superó mis expectativas con creces, geográfica y gastronomicamente hablando principalmente, que es en lo que mas me fijo cuando viajo.

Esta Comunidad Autónoma es un regalo para los sentidos, me encantó conducir por carreteras sumidas en enormes bosques de árboles, es algo tan distinto a lo que estoy acostumbrada a ver en mi día a día que me impactó muchisimo.

En una semana, de la cual tres días los pasamos en el País Vasco, nos fue imposible visitar todo aquello que es digno de ser visitado (es decir, todo). Me hubiese encantado poder recorrer las carreteras de la costa parando en cada pueblicito y comer “pintxos” hasta no poder más pero matemáticamente era imposible, a continuación comparto con vosotros los lugares que nosotros visitamos y que nos dejaron sin palabras.

San Juan de Gaztelugatxe

Para llegar a este lugar tienes que tomar el desvío de la autovía en dirección a Bakio, el pequeño pueblo donde nos dieron de comer a las 4 de la tarde, y donde probamos por primera vez los exquisitos pintxos típicos de la gastronomía vasca en la tasca “Iru Bide”.

La primera parada fue San Juan de Gaztelugatxe, y creedme, dejó el listón muy alto. Este lugar, desconocido antes para mi, es un islote situado en la localidad vizcaína de Bermeo, situada en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai un entorno natural precioso que huele a sal y mar. Su nombre se puede traducir como “castillo de roca”, y es el emplazamiento que se usó para grabar algunas escenas de la famosa serie “Juego de Tronos” situando allí el reino de “Rocadragón”, soy muy fan de la serie si, me muero porque sea abril y vuelvan a retransmitirla, también.

De hecho, teníamos este punto marcado en nuestro recorrido por esto, porque tres personas del grupo somos muy fans de la serie, además éramos conductor y copilotos, nadie nos impediría llegar hasta allí jejeje

Puente de piedra que une el islote con el continente

Como os digo, San Juan es un islote unido al continente por puente de dos arcos. En la cima, tras subir los 241 escalones, te encuentras con una ermita dedicada a San Juan Bautista. Nosotros no pudimos subir porque era bastante tarde, pero es la excusa para volver. El camino para llegar hasta el punto donde comienza la subida y donde sacamos las preciosas fotos que os muestro en este post es “farragoso”, irregular, lleno de barro… pero merece la pena pasarlo para contemplar esta maravilla creada por el hombre y la erosion del mar Cantábrico azotando la tierra con fuerza.

San Sebastián


Playa de la Concha y Monte Urgull

A San Sebastián llegamos por la tarde-noche, pero teníamos tantas ganas de descubrir que dejamos nuestras cosas en el hotel y nos fuimos corriendo a explorar las calles de esta preciosa ciudad.

No dejes de recorrer la parte vieja, donde encontrarás mogollón de bares de “pintxos” a cual de ellos más bueno, acompañados siempre de un “txacolí” de la tierra, que delicia. No os podría recomendar uno en concreto, porque teníamos tantas ganas de probar todo que fuimos saltando de un bar a otro y todos eran exquisitos.

Paseo de la Concha y Peine del viento

Nuestro alojamiento estaba a dos calles del Paseo de la Concha. Es un antiguo convento reconvertido en “hostel” donde compartiamos los 7 una habitación muy acogedora. Os dejo el enlace por si queréis echarle un vistazo, es muy recomendable teniendo en cuenta la situacion, el precio y la calidad. Se llama “A room in the city”. Perdonad el desorden total de la foto, pero es lo que tiene una habitación compartida po 7 veinteañeros jeje.

Siguiendo el paseo de la Concha, al final de la Playa de Ondarreta y al pie del Monte Igeldo, nos encontramos con la famosa escultura de Chillida, El Peine del Viento. Es un conjunto de esculturas de acero aferradas a las rocas y donde el mar descarga toda su fuerza al romper contra las rocas. Es muy agradable dar un paseo hasta allí contemplar la escena y acabar nuestro paseo volviendo al centro de nuevo.

Monte Igueldo, Funicular y Parque de Atracciones

Subida en funicular

Desde el final de la Playa de Ondarreta podemos subir hasta el Monte Igueldo en el funicular, como hicimos nosotros, por solo 3,75€ adultos y 2,50€ niños ida y vuelta. El funicular de madera sube la cuesta bastante empinada que te llevará hasta el recinto donde nos encontramos con el mirador, desde donde tenemos una vista panorámica preciosa de la ciudad o done podremos disfrutar de un rato de diversión en las atracciones que arriba nos encontramos. Cuando nosotros fuimos, en octubre, estaba cerrado.

Río Urumea y Casco Antiguo

Atravesando la parte vieja desde la Catedral o bien callejeando llegamos hasta la desembocadura del Río Urumea, en pleno corazón de la ciudad, donde el agua dulce se mezcla con el agua salada, pues el mar entra con muchísima fuerza y rompe en la escollera con rugeza.

Continuando por el paseo a la orilla del mar llegamos hasta la Iglesia de Santa Maria a los pies del Monte Urgull, son calles llenas de vida, con muchos locales donde tomar algo y tiendas pequeñitas, todo alrededor de la Calle Mayor. Ahora que me paro a pensar me recuerda un poco a las callejuelas del Trastevere, en Roma, aunque cada lugar con su personalidad.

Catedral del Buen Pastor

Y hasta aquí mi crónica de esta escapada al País Vasco. Me hubiese gustado recorrerlo más pausadamente, pero como dice mi amiga Irene “todo se andará”.

Muchas de las foto son de ella, podéis seguirla en su cuenta de Instagram. El resto de fotos son mías. Espero qye os guste.

El resto de fotos son mías. Espero que os guste.

Hasta pronto.

Cristina

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *