Hoy es San Valentín…

El hambre, dijo una vez un poeta, es el deseo más intenso que conocemos, la primera lección que aprendemos, pero el hambre puede calmarse fácilmente, saciarse con facilidad.
Existe otra fuerza, un tipo diferente de hambre, una sed insaciable que nunca puede calmarse, su existencia misma es lo que nos define, lo que nos hace humanos, esa fuerza es el amor.

El amor es la única fuerza que no se puede explicar, no puede reducirse a un proceso químico. Es el faro que nos guía de regreso a casa cuando no hay nadie allí, y la luz que ilumina nuestra pérdida. Su ausencia nos priva de todo placer y de la capacidad de dicha y tiñe de oscuridad nuestras noches y de tinieblas nuestros días.

Episodio Piloto The Strain

El día de celebrar el amor

Hoy es 14 de febrero, San Valentín, el día de los enamorados, el día de quererse a tope y de regalar flores.

Qué queréis que os diga, San Valentín es algo que no suelo celebrar nunca, de hecho sólo la he celebrado alguna que otra vez saliendo a cenar, pero es un: “hay que salir porque es San Valentín” (tengo que aclarar que esa sensación sólo la sentía yo, a mi chico le da completamente igual esta celebración). En estos temas me gusta ir a contracorriente, es algo que he aprendido con la experiencia (y en parte gracias a él). Ahora prefiero salir a una cena de dos un día cualquiera, de sorpresa, sin esperarlo y porque sí, no para celebrar algo en concreto porque tiene una fecha fija en el calendario. Aunque hay cosas que si merecen una celebración, por supuesto.

Quererse cada día

La experiencia me ha demostrado que el amor se construye a diario, y no solo me refiero al amor a la pareja, también me refiero al amor a la familia, a la vida que tenemos, a la naturaleza y a una misma, así que hoy me dejo caer por aquí para reivindicar concretamente este tipo de amor, el que cada una de nosotras hemos de sentir por nosotras mismas, por como somos, sin juicios y con compasión.

Quiérete

A mí me ha costado quererme pero es algo que también me ha enseñado el tener una relación de pareja, no lo digo a malas, sino todo lo contrario, tenemos que cuidarnos mucho el uno al otro pero para que todo fluya tenemos que querernos individualmente a nosotros mismos. Eso hará que seamos mejores personas, que sea todo más fácil y que nuestra capacidad de querer al otro aumente. Este “concepto” como recalco anteriormente es extrapolable a todos los tipos de amor.

Pequeños detalles que te ayudarán a quererte más y mejor

Hoy os propongo que en vez de regalar al otro os regaléis a vosotras, no tienen porque ser cosas materiales, de hecho, en su mayoría, lo más valioso a este nivel no son cosas sino momentos o sensaciones, rutinas o cuidados…

Quiero compartir con vosotros pequeños y sencillos gestos que, al menos a mí, me funcionan en este aspecto de mi vida en el que ahora, a mis 27 años, tengo la sensación de estar encontrando el equilibrio. Ahí van:

Experiencias o sensaciones

  • Prueba la meditación: Al contrario de lo que mucha gente piensa, meditar no es sólo sentarse en posición del loto, con los ojos cerrados, los dedos en mudra y cantando el mantra ommmm. Meditar es concentrarse en el momento presente, aceptar los pensamientos que nos asaltan en eso momento de “stop acelerador” y dejarlos ir, sin juzgar, sin sentirnos mal, solo aceptando y anclándonos en el momento presente a través de la respiración. Hace algunos años que empecé a hacer yoga y meditación de manera intermitente, se que su efecto no es el mismo que practicarlo a diario, pero al menos, entré en contacto con este apasionante mundo que tanto bueno aporta. Uno de mis propósitos de este año es volver a cogerlo. En el concepto de querernos más, la meditación nos ayudará a querernos como somos, sin juicios como he dicho antes, a la vez estaremos calmando nuestra mente, lo que desembocará en una disminución del estrés y una mejora del sueño entre otros muchísimos beneficios.
  • Pasea por la naturaleza, playa o montaña, ya sabéis donde paso mi tiempo últimamente, en La Isleta. Este punto lo tengo muy fácil para cumplir. Date un paseo por la naturaleza, no lleves música ni otros entretenimientos, sólo fúndete con el sonido que te rodea y respira, este momento a solas para ti es un regalo de la vida.
  • Cuídate. Si eres más coqueta quizás te venga genial darte un masaje o ir a un spa y liberar todas esas tensiones que se nos acumulan en el cuerpo.
  • Regálate ese curso que tantas ganas tienes de hacer o iníciate en esa otra cosa a la que no sabes si lanzarte, yo te diría siempre que si, si no sale, no pasa absolutamente nada.

Pequeños autoregalos que nos hacen felices

No sé a vosotras pero a mí los regalos que más ilusión me hacen son los más simples, si no que se lo pregunten a mi chico.

Pregúntate qué es aquello que te sube el ánimo, en cada una puede ser diferente, de hecho lo lógico es que sea diferente, algunas ideas:

  • Regálate ese libro que tantas ganas tienes de leer. Yo me he empezado “Mi historia” de Michelle Obama y solo el prólogo me ha enganchado.
  • Cómprate esa mascarilla que te gusta ponerte los viernes por la tarde antes de iniciar el finde para cogerlo con energía y buena cara.
  • Quizás te de subidón usar esa barra de labios preciosa que tanto te ha gustado al pasar por el stand de tu marca favorita.
  • O puede que te apetezcan unas flores, pues cómpratelas y colócalas en tu sitio de trabajo o en tu salón, no sé, en algún lugar que las veas y te recuerden que están ahí porque has pensado en ti para comprártelas.
  • Quizás un boli, una agenda o una libreta te hagan mucha ilusión.
  • O una mantita y una taza para paliar los días de frío que nos quedan hasta la llegada de la tan ansiada primavera.

Para terminar

En fin, estas son solo algunas ideas de pequeños detalles que nos pueden hacer mucha ilusión recibir de nosotras mismas, será una señal de que nos hemos acordado de nosotras, nos hemos querido y además muy bien. Nadie te conoce mejor que tú ni sabe que te apetece en cada momento.

Y si, quiérete, quiérete mucho porque tú eres con quien más tiempo convives y si no te quieres mucho tú que te conoces a fondo los demás no van a saber llegar hasta lo más hondo.

Hasta aquí la entrada de hoy, espero que os haya gustado, creo que he dejado claro que soy una loca del amor, el amor por las personas que tenemos cerca, nuestra familia, pareja, amigos, amor por la vida que vivimos, por nuestra casa, la naturaleza o por nuestras mascotas, soy una loca del amor diario, del amor paso a paso y no del amor de un 14 de febrero en exclusiva, tanto amor siento que he acabado tatuándomelo en la piel.

Esto es todo por hoy, de corazón espero que esta pequeña reflexión sea útil para vosotras y que esta lista os de algunas ideas de qué es aquello que podéis hacer para sentiros mejor con vosotras mismas.

¿Os regaláis estos momentos para vosotras? ¿Os consentís con algún autoregalo?

Hasta la semana que viene.

Cristina

PD:Algunas de las imágenes las he conseguido vía PixaBay y Pinterest

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