De Las Salinas a la Fabriquilla, un paseo por el Cabo de Gata.

Me encanta pasear, andar, descubrir y redescubrir. En los sitios conocidos siempre se puede encontrar algo nuevo y sorprendente.

Este paseo surgió cuando mi hermana nos propuso ir hasta el Cabo a dar una vuelta, finalmente ese día no fuimos pero yo me quedé con muchas ganas.

Iglesia de Las Salinas en Cabo de Gata
Iglesia de Las Salinas, Cabo de Gata

Soy un poco cabezona y cuando se me mete algo en la cabeza lo tengo que hacer así que estuve varios días dándole vueltas a ir a darnos una vuelta por allí y recorrerlo, sacar unas fotos y deleitarnos, así de paso hacer prácticas con mi réflex. Estuve dándole la lata a mi hermana una semana, con razón dice que soy un “tostón”!!

Cuando mi cabecita empezó a dar vueltas a cómo podía sacar las foto, qué luz podía captar, etc… empecé a pensar con que texto podía complementar esas fotos ideales que pensaba sacar y de repente me vino a la cabeza la historia de mi bisabuelo.

Mi amor por este lugar me viene de muy lejos

Yo sabía que mi bisabuelo era de Cabo de Gata, pero no conocía la historia al completo, así que después del paseo, al que arrastré no sólo a mi hermana si no a mi madre y a mi tía abuela de casi 89 años también a pasar un rato agradable (me encanta crear estos recuerdos, son los que permanecen para siempre) llegué a casa de mi abuelo y le dije: “abuelo ponte los audífonos que te quiero preguntar cosas!!”

Como os he dicho mi bisabuelo nació en Cabo de Gata, él era de allí y allí vivía con sus padres y sus hermanos, acabaron recalando en la Isleta por la pesca. En mi familia casi todos los hombres se han dedicado a eso y aún hoy se siguen dedicando. Un trabajo muy duro y complicado, no lo quiero ni imaginar, por eso cada vez que hablo de esto me siento tan orgullosa!.

Barco de pesca y torno en la playa de las salinas
Barco de pesca

A pesar de vivir en la Isleta, donde hizo su vida y formó su familia, en la época de la almadraba volvía al Cabo a trabajar en ella y arrastraba a toda su familia hasta allí, pues la temporada duraba tres meses. Como conocía el mar tan bien, acabó siendo 2º capitán de almadraba, a donde mi abuelo le acompañaba de niño porque no tenía edad de ir al cole. Un año antes de la Guerra Civil Española, en el 35, la almadraba desapareció así que él se continuó buscando la vida pescando a lo mismo pero en otro lugar, en Kenitra, Marruecos, donde cayó enfermo y terminó volviendo a la Isleta, de donde no se volvió a ir.

Mi amor por este lugar

La Fabriquilla

Creo que poco a poco, conforme crezco y maduro voy descubriendo porque me apasiona tanto el mar, la Isleta, el Cabo y toda la magia que envuelve este lugar. Creo que es algo innato en mi, algo que ha transpasado generaciones y es que cuando nos damos cuenta de quien somos y quiénes queremos ser es inevitable mirar atrás, observar y conocer nuestras raíces y saber y tener muy claro de donde venimos. Me gusta lo sencillo, lo cotidiano, lo que me han transmitido las personas que de alguna manera han tenido repercusion en mi, en mi forma de pensar y en mi forma de ser, estén o no estén, los haya conocido o no.

Cabaña en el pueblo de Las Salinas en Cabo de Gata
Cabaña en Las Salinas

Hasta aquí la entrada de hoy, espero que os gusten las imágenes, en parte el paseo era también una excusa para practicar la parte de fotografía del curso Hello! Blogging de Hello! Creatividad que estoy haciendo, como os he dicho antes. Disparar en manual me cuesta mucho, pero creo que es cuestion de practicar, salir ahí a fuera, quemar fotos y hacer unas cuantas borrosas y bastante feas!

Hasta el jueves:)

Cristina.

Pd: algunas de las imágenes han sido sacadas por mi hermana Olga.

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